No todos los logotipos se protegen igual. La forma en que está construido el tuyo determina qué tipo de marca conviene solicitar ante el IMPI y, sobre todo, qué tan amplia será la protección que obtengas.
Estos son los siete tipos que más vemos y cómo se traducen jurídicamente.
1. Logotipo
Es el nombre escrito con una tipografía propia, sin símbolo. Piensa en marcas que solo usan su palabra con un trazo característico.
Cómo protegerlo: conviene solicitar dos registros. Uno denominativo, que protege la palabra en sí sin importar cómo se escriba, y uno mixto o de diseño, que protege la versión gráfica. El denominativo es el más valioso porque cubre cualquier tipografía.
2. Isotipo
Es el símbolo sin texto: la figura que se reconoce sola. La manzana, el swoosh, la sirena.
Cómo protegerlo: como marca innominada o de diseño. Es un registro más difícil al inicio, porque un símbolo abstracto necesita ser distintivo, pero muy poderoso una vez concedido.
3. Imagotipo
Símbolo y texto conviven pero pueden separarse: cada uno funciona por su cuenta.
Cómo protegerlo: lo ideal son tres solicitudes —denominativa, de diseño y mixta— porque en la práctica vas a usar los elementos por separado. Si el presupuesto no alcanza, prioriza la denominativa.
4. Isologo
Símbolo y texto están fundidos: no se pueden separar sin romper la marca.
Cómo protegerlo: como marca mixta, protegiendo el conjunto. Pero ojo: si tu registro es solo del conjunto, un tercero podría usar la palabra con otro diseño. Por eso conviene sumar la denominativa.
5. Marca denominativa pura
Solo la palabra, sin ningún elemento gráfico, en tipografía estándar.
Cómo protegerla: es el registro más amplio que existe. Protege el nombre en cualquier tipografía, color y disposición. Si vas a registrar una sola cosa, registra esto.
6. Marca tridimensional
La forma del producto o de su envase es lo distintivo: una botella con silueta inconfundible, un empaque con forma propia.
Cómo protegerla: como marca tridimensional. Requiere que la forma no responda únicamente a una función técnica, porque en ese caso el terreno es el de patentes o diseños industriales, no el de marcas.
7. Marca no tradicional
Sonidos, colores, hologramas, imagen comercial. La ley mexicana los reconoce, pero exigen acreditar distintividad, y en el caso del color casi siempre distintividad adquirida por años de uso.
El error más común
Registrar únicamente el logotipo con su diseño actual.
Los diseños cambian: rediseñas cada cinco o siete años, y cada rediseño deja tu registro desactualizado frente a lo que realmente usas. La palabra, en cambio, casi nunca cambia.
Por eso la recomendación es casi siempre la misma: primero el denominativo, después el diseño.
Qué hacer si ya rediseñaste
Si tu logotipo cambió de forma significativa respecto al que registraste, tu registro puede estar protegiendo algo que ya no usas. Y eso importa al presentar la declaración de uso, donde debes acreditar el uso de la marca tal como fue registrada.
Lo que revisamos en estos casos:
- Qué tan distinto es el nuevo diseño del registrado.
- Si conviene una solicitud adicional o si el registro vigente todavía cubre el uso actual.
- Si el elemento denominativo ya está protegido por separado.
Antes de decidir, revisa qué tienes
Si no estás seguro de qué protege exactamente tu registro, o si tu logotipo cambió desde que lo solicitaste, escríbenos con el número de expediente y lo revisamos. Si aún no has registrado nada, la búsqueda de disponibilidad no tiene costo.