Fui invitada al podcast Blindando tu Creatividad, de la emisora UCompensar Estereo, conducido por Diego Díaz. Hablamos de algo que veo constantemente en despacho: cómo llevar un negocio a otro país sin perderlo en el intento.
Te dejo aquí lo esencial de esa conversación.
El error de novato, y el más caro
Exportar primero y registrar después.
La marca es territorial: un registro ante el IMPI protege en México y en ningún otro lugar. No produce efecto alguno en Estados Unidos, en España ni en Colombia.
Y en la mayoría de los países el derecho nace del registro, no del uso. Así que una marca mexicana impecablemente protegida aquí puede encontrarse con que, en el país al que quiere entrar, ya hay un registro a nombre de otra persona.
Lo peor que puede pasar
Que el registro lo tenga tu propio distribuidor.
Es más común de lo que parece: una empresa entra a un mercado nuevo de la mano de un socio local, y ese socio registra la marca a su nombre “para agilizar trámites”. Mientras la relación funciona, nadie lo nota. Cuando se rompe, el fabricante descubre que no puede vender con su propio nombre en ese país.
Recuperarlo implica litigar en el extranjero, con abogados locales y resultado incierto. Prevenirlo requiere dos líneas en el contrato.
Las herramientas que sí existen
- Protocolo de Madrid. México es parte. Permite una sola solicitud internacional, basada en el registro mexicano, designando varios países a la vez.
- Derecho de prioridad. El Convenio de París da seis meses desde la primera solicitud para presentarla en otros países conservando esa fecha original. Para patentes, doce.
- Búsqueda en el país de destino. Antes de embarcar, no después.
- Cláusula contractual que prohíba expresamente a distribuidores y licenciatarios registrar la marca a su nombre.
El orden correcto
1. Registrar en México, a nombre de la sociedad.
2. Definir los mercados de destino.
3. Buscar anterioridades en cada uno.
4. Presentar antes de exportar, usando la prioridad si el plazo lo permite.
5. Blindar los contratos con socios locales.
Cruzar la frontera es una decisión comercial. Cruzarla protegido es una decisión que se toma unos meses antes.
Si estás pensando en salir de México, escríbenos: revisamos sin costo cómo está tu marca y qué haría falta.