Le pagué a un diseñador o programador: ¿la obra es 100% mía? - imagen 1 Le pagué a un diseñador o programador: ¿la obra es 100% mía? - imagen 2 Le pagué a un diseñador o programador: ¿la obra es 100% mía? - imagen 3 Le pagué a un diseñador o programador: ¿la obra es 100% mía? - imagen 4 Le pagué a un diseñador o programador: ¿la obra es 100% mía? - imagen 5
Derechos de Autor

Pagaste la factura, recibiste los archivos y empezaste a usar el logotipo, la página o el sistema. ¿Es tuyo? En México la respuesta normalmente es sí, pero por razones distintas a las que casi todos suponen, y con tres excepciones que deciden los casos reales.

Lo que sí dice la ley

Salvo pacto en contrario, quien comisiona la producción de una obra goza de la titularidad de los derechos patrimoniales sobre ella (artículo 83 de la Ley Federal del Derecho de Autor). El logotipo que le encargaste a un diseñador es, por defecto, tuyo.

Lo que el diseñador conserva es el derecho a que se le mencione como autor de la parte que creó. Es un derecho moral, y los derechos morales son inalienables, imprescriptibles, irrenunciables e inembargables (artículo 19). Ningún contrato los elimina, y conviene pactar el crédito de frente en lugar de fingir que el tema no existe.

Las tres excepciones que tiran la regla

  • Que hayan pactado otra cosa. La regla aplica solo a falta de acuerdo. Muchos estudios y agencias trabajan con términos, una propuesta o una licencia que expresamente conservan la titularidad y solo te conceden el uso. Si lo firmaste, eso manda.
  • Que no haya sido un encargo. Si lo que compraste fue una licencia sobre algo que ya existía —una plantilla, una tipografía, una foto de banco, un módulo de código— no comisionaste nada y no recibiste más que los términos de esa licencia.
  • Que haya sido un empleado, no un proveedor. Con contrato individual de trabajo por escrito y sin pacto distinto, los derechos patrimoniales se presumen divididos por partes iguales entre patrón y empleado; sin contrato escrito, son del empleado (artículo 84). El software es la excepción: los programas creados por empleados en el ejercicio de sus funciones corresponden al patrón (artículo 103).

Por qué de todos modos quieres el documento

Porque el pleito nunca es sobre la regla. Es sobre cuál regla aplica: si fue encargo o licencia, si fue proveedor o empleado. El contrato resuelve eso antes, no años después.

Y por un plazo que nadie espera. Toda transmisión de derechos patrimoniales debe constar por escrito o es nula de pleno derecho, y es onerosa y temporal (artículo 30). A falta de plazo expreso, la transmisión se considera por cinco años (artículo 33). El software es la excepción expresa: ahí la cesión no está sujeta a limitación de plazo (artículo 103).

Qué pedir, en la práctica

  • Una cesión por escrito que identifique las obras, incluidas las versiones posteriores.
  • Un plazo expreso, porque el silencio significa cinco años.
  • Entrega de archivos editables, no solo del exportado.
  • Garantía de originalidad y de que no infringe material de terceros.
  • Redacción acordada del crédito, porque el derecho moral no se puede renunciar.

Si nunca firmaste nada

Probablemente estás mejor de lo que temías, pero no documentado, y un inversionista o un comprador pide documentos, no presunciones. La solución es una cesión confirmatoria firmada hoy que cubra el trabajo entregado antes. Casi todos los creadores la firman sin problema años después; casi ninguno lo hace cuando la relación ya se rompió.

Sin costo y sin compromiso

Descubre si tu marca se puede registrar

4 de cada 10 marcas que llegan con nosotros no son registrables como están. Mándanos el nombre y te contestamos directo si tiene un problema evidente. Sin costo y sin compromiso. ¿Necesitas el análisis completo, firmado y por escrito? Ése es el dictamen de registrabilidad: USD 49 por marca y clase, que se acredita a tus honorarios si después presentas con nosotros.

¿Prefieres escribir? Escríbenos por WhatsApp.

Guía gratuita

Los 7 errores más caros al registrar tu marca en México

Los siete errores que más caro le cuestan a un negocio, con el fundamento legal de cada uno. Déjanos tu correo y te la enviamos ahora.